Semana tensa, semana conflictiva, en Barcelona, especialmente, pero también en el resto de Cataluña. La sentencia del procés, conocida el pasado lunes, ha desencadenado una ola de protestas, con manifestaciones diarias, que acaban en violentos incidentes, que han derivado ya en quema de contenedores y peleas entre radicales. Y en este punto, otra vez afectada, como no, la prensa. Los gritos de ''prensa española manipuladora'' han sido el menor incidente que han tenido que vivir los reporteros que estos días han cubierto estos hechos. Resulta extraño, incompensible, que aquellos que claman por la libertad, con esa arrolladora fuerza, sean los que vulneren la libertad de otros. Y es que, si no me gusta lo que dices, no tienes derecho a decirlo. Esa es la máxima. Los reporteros se convierten por estos días en corresponsales de guerra, donde ya solo faltan los tanques. Desde lanzamiento de latas hasta de pirotecnia, cualquier método es el indicado para dificu...
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